Como parte de la formación, los participantes llevaron a cabo ejercicios prácticos en campo donde aplicaron las técnicas revisadas previamente en las sesiones teóricas. Las actividades permitieron reforzar el aprendizaje operativo y evaluar la respuesta del personal en escenarios similares a una emergencia real.
Las prácticas estuvieron orientadas al uso de herramientas, control de líneas de contención y estrategias para reducir la propagación del fuego en áreas rurales y forestales.
Autoridades y organizadores destacaron la importancia de mantener actualizado al personal de emergencia, especialmente en municipios donde las altas temperaturas y la vegetación seca elevan el riesgo de incendios forestales durante gran parte del año.








